El modelo de negocio que supone la franquicia se perfila actualmente como una alternativa al concepto tradicional de empresa. La franquicia suma cada vez más y más adeptos entre los emprendedores que buscan desarrollar una actividad comercial con un gran potencial de crecimiento y proyección de futuro.

La franquicia implica la concesión de los derechos de explotación de servicios y/o productos determinados bajo un nombre comercial ya establecido y en una zona específica: el franquiciador (la empresa matriz) proporciona know-how, producción y soporte a un franquiciado, de modo que éste puede ejercer su actividad empresarial bajo la marca comercial del franquiciador, en un área concreta, por un período previamente determinado y sujeto a las condiciones indicadas en los contratos de franquicia.

Los informes de las mayores consultoras del país dejan claro que el sistema de franquicias vive un buen momento que se prolonga en el tiempo por un período considerable: desde 2005, el número de nuevas franquicias crece a buen ritmo y se prevé que siga así durante un largo período. Además, según los datos de las publicaciones económicas más respetadas, los emprendedores que optan por la franquicia como modelo de negocio presentan una menor tasa de fracaso en los primeros cinco años de actividad, cosa que no ocurre con otros modelos empresariales. A esto hay que añadir que la tasa de retorno de la inversión en este tipo de negocios se sitúa en unos dos años y medio aproximadamente, plazo bastante corto con respecto a otros tipo de empresas.

El sistema de franquicias resulta beneficioso para el propietario de la marca en cuanto le permite ampliar su negocio a partir de la inversión de emprendedores que utilizarán dicha marca y ofrecerán su producto en distintas zonas o áreas de forma que su posición en el mercado se ve reforzada. Los franquiciadores ofrecen no solo la marca, si no también una economía de escala que beneficia al inversor, formación y apoyo durante los primeros meses, sistemas de producción y know-how, etc.

El emprendedor interesado en una franquicia opta por un modelo de negocio que ya ha demostrado su rentabilidad y que goza de reconocimiento en el mercado, lo que le supone una ventaja competitiva con respecto al resto de empresas que operan en el mismo segmento.
En este sentido, la franquicia inmobiliaria es una opción de futuro a tener muy en cuenta ya que se basa en la profesionalidad y el compromiso además de incluir un servicio con un alto valor añadido.

MPC Group ha creado una alianza con Century21, convirtiéndose en Master Regional de la marca en la Costa Blanca. Con Century21 Levante, integrante de MPC Group, apoyamos y damos soporte a todos aquellos emprendedores que quieren formar parte de la mayor red inmobiliaria a nivel mundial.