En MPC Group nos mantenernos informados sobre el avance de la economía; es por ello que revisamos hoy un tema relevante para nuestro sector: los tipos de referencia.

Todos hemos oído hablar de los tipos de referencia, especialmente cuando nos disponemos a solicitar un préstamo hipotecario a nuestra entidad financiera de confianza o cuando revisamos y comparamos las condiciones a las que los bancos nos prestan ofrecen financiación para adquirir cualquier tipo de bien. ¿Pero sabemos qué son y cómo funcionan?

Como explican entidades como el Banco de España o el Banco Central Europeo (BCE), se trata de índices que, actualizados de forma periódica por la autoridad competente, se utilizan para determinar el tipo de interés a aplicar en contratos financieros de todo tipo (hipotecas, préstamos personales, préstamos a empresas, etc.). Son de carácter público, por lo que cualquier ciudadano puede consultarlos de una forma rápida y sencilla.

Ya podemos imaginar, sólo con esta breve descripción, la gran importancia de estos índices para los sistemas financiero y bancario y, sobre todo, para la buena marcha tanto de la economía nacional como de la supranacional.

El valor del tipo de referencia indica el coste que los bancos deben soportar para obtener financiación en los mercados; es el precio al que las entidades financieras se prestan capital entre ellas así como el que deben aceptar por acudir a otras fuentes de financiación como pueden ser los fondos externos del mercado monetario o los fondos de pensiones entre otros. Estos tipos también se aplican en los operaciones de los bancos con sus clientes, de forma que las entidades calculan la cuantía de los intereses que deberán pagar los prestatarios, ya sean particulares o empresas, a través de la aplicación de estos índices.
Además, las empresas en general, no solo las entidades financieras, utilizan estos tipos para valorar sus activos financieros y, con estos datos, tomar decisiones estratégicas a partir de la información extraída de sus estados y balances contables.

Por otro lado, los tipos de referencia facilitan la actividad de los bancos centrales nacionales así como del Banco Central Europeo, ya que supone un marco de actuación común para todos ellos que ayuda a mantener la estabilidad del precio del dinero en la zona €uro. En caso de que fuera necesario, esta información podría ser utilizada para, por ejemplo, diseñar modelos predictivos que, a través del estudio pormenorizado de casos, podrían extrapolarse a las diferentes economías nacionales de la zona €uro y determinar así las posibles consecuencias de una determinada decisión vinculada a la política monetaria de un país y su repercusión en el resto de mercados.

La importancia de los tipos de referencia radica en su fiabilidad, imparcialidad y transparencia; cuanto más fiable sea un índice y más transparente e imparcial su cálculo y aplicabilidad, más seguridad y confianza generará en las partes, que entenderán que ninguna de ellas puede manipularlos o influir en ellos de alguna forma. Y esto se traduce en mayor estabilidad también en los mercados.

Actualmente, los bancos europeos utilizan el índice EONIA, que es el tipo de referencia del €uro a un día y que a partir de octubre de 2019 será sustituido gradualmente por el €STER, y el EURIBOR. Este índice es el más conocido por los particulares, ya que es el que se suele utilizar con mayor frecuencia en las operaciones vinculadas a las adquisición de vivienda: el EURIBOR, a una semana y a uno, tres, seis y doce meses, actualizado con un diferencial es el índice que las entidades aplican a los préstamos hipotecarios.

A pesar de que nos parezca que estos conceptos quedan muy lejos de las operaciones que realizamos diariamente, están muy próximos a nosotros. En MPC Group somos conscientes de ello y, junto con nuestros partners legales y fiscales Chapapría & Navarro Asociados y Legalmed, estamos a disposición de nuestros clientes y amigos para resolver cualquier duda sobre estos y otros aspectos financieros.